
El consultor privado Marcos Carrera dijo que el principal aprendizaje que se puede obtener de la pasada campaña de invierno -para aplicarlo en la próxima- es la necesidad de diversificar aún más los riesgos.
“La última fue una campaña muy rara, producto que hubo un récord histórica de área sembrada y el desarrollo de los cultivos fue espectacular. Se llegó a un área de más de 700.000 hectáreas entre los dos cultivos de invierno. Es un récord histórico y está muy lejos del que le sigue. Pero es interesante ver que lo que pintaba como espectacular, con las intensas lluvias caídas en el segundo ciclo del cultivo terminó en un gran desbarajuste. No está claro cómo terminó cerrando la cosecha, pero fue contrastante la primera parte, muy promisoria, y segunda parte, que fue muy mala”, dijo.
Agregó que “a la entrada de la nueva zafra queda como principal aprendizaje la necesidad de diversificar riesgos”. “Cuando se analiza la agricultura en general queda clara la necesidad de mejorar la rotación con la inclusión de gramíneas de verano para mejorar el recurso suelo pero además para distribuir mejor el riesgo del cultivo. Hoy en una rotación trigo soja los riesgos se concentran en dos momentos del año y son prácticamente iguales a nivel de desarrollo, rendimiento y vaivenes del mercado”, señaló.
En cuanto a los pronósticos para la próxima zafra, dijo que “en la medida en que se mantienen las condiciones generales de mercado y que la rotación sigue dando buenos números, no sé si cabría esperar crecimiento pero sí que el área de producción se mantenga”.
Por Martín Olaverry, especial para Observa
Fuente: El observador
Se detectaron prácticas muy erosivas; los dos problemas principales son el laboreo o quemado de la vegetación por aplicación de herbicidas en desagües naturales
En el marco de la vigilancia que lleva adelante el Ministerio de Ganadería para el cuidado de los recursos naturales y la promoción de buenas prácticas agrícolas, durante los segundos semestres de 2008 y 2009 los equipos inspectivos realizaron visitas a predios, fundamentalmente de agricultura de secano, y labraron un total de 175 actas. Las mismas correspondieron a los departamentos de Durazno, Tacuarembó, Rivera, Soriano, Flores, Río Negro, San José, Canelones, Colonia, Treinta y Tres, Maldonado, Rocha y Cerro Largo.
En las inspecciones de los cultivos se evaluaron básicamente las prácticas de manejo aplicadas y el grado de erosión. Para ambos años los dos problemas principales son el laboreo o quemado de la vegetación por aplicación de herbicidas en desagües naturales y concavidades, superando la mitad de las infracciones constatadas. Sigue en importancia el laboreo en declive, la falta de nivelación y el suelo desnudo. Aunque el porcentaje es menor, en ambos años se ha constatado el laboreo de cárcavas sin objetivo de recuperación, lo cual es una práctica de alto impacto erosivo.
El comunicado señala que “los resultados de estos dos años muestran la importancia de aplicar prácticas de manejo adecuadas en los desagües y concavidades, evitar el laboreo en declive y sembrar en suelo nivelado”. Se agrega que el correcto uso de estas prácticas está directamente vinculada a una adecuada planificación y organización de los trabajos de preparación del suelo y siembra, no representando un incremento significativo en los costos.
Fuente: Por Martín Olaverry, especial para Observa
El pasado viernes la empresa Gentos Uruguay realizó una jornada en la que participaron técnicos de Estados UnidosPor Martín Olaverry, especial para Observa
La alfalfa se ha transformado en una pastura de gran valor y se están desarrollando actividades para mejorarla. El pasado viernes la empresa Gentos Uruguay realizó una jornada en la que participaron técnicos de Estados Unidos.
El Ing. Ag. Diego Andregnette, integrante de Gentos Uruguay, dijo que la primera jornada de pasturas en verano fue centrada en alfalfa.
“Estamos buscando pasturas de bajo costo. La alfalfa se usa mucho en el mundo, el mejoramiento genético comenzó en 1950 y en 1980 hubo un nuevo impulso. Hubo mucha inversión en el cultivo y nos preguntamos si no hay nada nuevo para conocer, por eso empezamos a mirar la alfalfa y a estudiarla”, dijo.
Agregó que la visita de los tres técnicos americanos que trabajan hace mucho en el tema alfalfa fue muy positiva porque explicaron aspectos claves a tener en cuenta en el cultivo como el tipo de suelo, la fertilización o nivel de nutrientes y manejo.
Hoy implantar una alfalfa con algún mejoramiento puede costar entre 200 y 240 dólares por hectárea y por año, pero es una pastura que puede durar de tres a cuatro años.
Fuente: El observa
El ministro procura “orientar” incorporando otros cultivos. El ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, afirmó que la rotación soja-trigo no es sustentable en el tiempo y que se tomarán medidas desde el Estado pero no para intervenir sino para orientar y lograr que la agricultura “no sea pan para hoy y hambre para mañana”. “La rotación soja-trigo no es sustentable en el largo plazo y nos proponemos actuar en ese sentido, pero que nadie se ponga nervioso. Vamos a trabajar con todos los actores, hay mucha información de la ciencia y la tecnología para lograr mejoras. Todos coinciden en que un modelo que no tenga una adecuada rotación no es sustentable en el tiempo. Una alternativa son las gramíneas de verano por la alta dotación de materia orgánica. En este caso el más sencillo es el sorgo, pero hoy no tenemos una corriente comercial”, dijo. Comentó que días atrás recibió a una delegación china que quiere comprar soja y también intenta fidelizar negocios. “Nosotros problemas de financiamiento en el mundo no hay, todo el mundo quiere comprar soja y la mejor manera de fidelizar una corriente comercial es incorporar sorgo, porque eso dará continuidad a los cultivos de soja”. Aclaró que desde el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP): “Queremos orientar, no intervenir, pero el Estado tiene la responsabilidad de mantener la sustentabilidad de los sistemas productivos”. “Las necesidades del corto plazo individual ni empresarial no se compadecen con el largo plazo cuando la tierra se considera un bien social. No discutimos el derecho de propiedad pero sí la necesidad de cuidar el uso de un bien que es social”, sentenció. Fuente: El Observador Por Martín Olaverry, especial para Observa
Por Pablo Jiménez de Aréchaga | pjimenez@seragro.com.uy
En los últimos 15 años hemos presenciado una transformación del sector agrícola sin precedentes en la historia moderna del país. En realidad se inició tímidamente en la década del 80 y prosigue hasta nuestros días, con rasgos y particularidades específicas durante este largo período.
Repasemos de manera sintética los principales hitos de esta verdadera revolución agrícola.
Políticas económicas
El ingreso de Uruguay al Mercosur iniciado en 1991 y culminado en 1994 (Tratado de Ouro Preto) determinó la adopción de un nuevo marco en política comercial, que tuvo como ejes fundamentales la aplicación del Arancel Externo Común y la anulación de aranceles intrazona.
Así, el sector agrícola uruguayo profundizó su apertura comercial y quedó expuesto a las leyes de mercado con una fuerte influencia de los \"socios\" mayores del bloque: Brasil y Argentina. Recordemos que en décadas anteriores la producción agrícola nacional se orientaba al mercado interno, con políticas públicas que fomentaban y favorecían el abastecimiento interno, con cultivos claves como trigo, girasol y maíz.
Mientras estos cultivos entraban en una fase de retroceso y estancamiento, el desarrollo paulatino de otras cadenas con neta orientación a mercados externos fue mostrando claros signos de crecimiento.
En la década del 90 se profundizó la apertura comercial del sector y todos los rubros ingresaron en la lógica de mercado exportadora. En 1995 existían dos cadenas agroindustriales con claro perfil exportador (arroz y cebada), mientras que tenían sus primeros flujos exportadores productos como el girasol y el trigo.
Superada la crisis de 2002, el marco político y económico nacional será de fundamental importancia para \"atraer\" a los empresarios argentinos que huyeron de su país espantados por condiciones diametralmente opuestas, e iniciaron el más reciente y sorprendente proceso de innovación y cambio en la agricultura uruguaya.
Tecnología
Indudablemente, el cambio técnico en la agricultura es una de las cuestiones que más impactan en el período considerado. Aquí es preciso separar dos momentos bien definidos en estos 15 años.
En la segunda parte de los 90 se consolidó un período de innovación y cambio técnico iniciado en los 80, que provocó un aumento en la productividad de todos los cultivos.
Con las variaciones propias del clima, los cultivos de invierno finalizaron la década promediando los 2.500 kg/há, los granos forrajeros oscilaban entre 3.000 y 4.000 kg/há y el girasol superaba por primera vez los 1.000 kg/há.
Un rasgo distintivo de este extenso período es que la superficie se mantuvo incambiada en torno a las 500 mil hectáreas, mientras la producción global fue aumentando lentamente desde 750 mil toneladas al millón de toneladas al finalizar los 90.
Ocurrió luego un segundo período de profundos cambios en el sector. Luego de la fuerte crisis que vivió el país en 2002, la llegada de empresarios argentinos con una nueva forma de hacer agricultura aceleró la adopción tecnológica iniciada en el país.
Entre los principales cambios, se consolidó la adopción de la siembra directa, que rápidamente alcanzó la mayor parte de la superficie agrícola hecha en el país. A la vez, apareció la soja como cultivo clave en los planteos agrícolas, que junto al maíz Bt determinaron una destacada presencia de cultivos transgénicos en la agricultura de secano uruguaya (50%).
Estos cambios posibilitan en pocos años una intensificación del uso del suelo a partir de la generalización del doble cultivo, con su secuencia más común de trigo/soja 2ª. En términos de productividad continúa el proceso de mejora, aunque no es común a todos los cultivos. El caso más notorio es el de la soja, que no muestra signos de mejora en términos de productividad desde su introducción masiva al país a partir de 2003.
De todas formas, la productividad por hectárea y por año sí crece de manera considerable, y esto responde a la persistente mejora en los rindes medios de los cultivos de invierno y los granos forrajeros, pero principalmente es explicado por la presencia de más cultivos por hectárea por año (proceso de intensificación).
En el período considerado, la productividad por hectárea casi se duplicó (pasó de 2,3 ton/há a 4,1 ton/há). A diferencia del período anterior, en éste hay un incremento de la superficie explotada que trasciende la tradicional zona agrícola del Litoral y alcanza a todos los rincones del país.
A partir de 2003 comenzó un período de aumento de superficie destinada al rubro, que alcanza actualmente a algo más de un millón de hectáreas de chacra y 1,7 millones de hectáreas sembradas en el último ejercicio, 09/10.
Sistema de producción
El paquete de nuevas tecnologías ha generado un cambio en el sistema de producción en su conjunto, pasando de una rotación de cultivos con pasturas a una rotación exclusiva de cultivos agrícolas.
Los datos de DIEA indican que, pese a haberse registrado un área récord de siembra de cultivos de invierno en la última zafra, apenas 6% se hizo con praderas consociadas (40 mil há).
Entre otras implicancias hay un cambio sustancial respecto a la sostenibilidad ambiental del nuevo sistema planteado. En el sistema anterior el eje económico de la rotación era la pastura, ya que la ganadería era el rubro principal y los cultivos eran secundarios, y al mismo tiempo la pradera operaba como \"garantía ambiental\" en el largo plazo.
En la actualidad, el eje económico del nuevo sistema de agricultura continua son los cultivos y la sostenibilidad ambiental dependerá del manejo que realice el técnico responsable en función del suelo y la zona del país donde se ubique.
A nivel práctico, uno de los principales cambios que surgen es que la agricultura y la ganadería ya no comparten el mismo espacio y en muchas situaciones las producciones pecuarias (carne y leche) fueron desplazadas.
En otras ocasiones, la producción ganadera se ubica en los bajos no agrícolas linderos
a las chacras, o directamente surgen procesos de intensificación a través de los feedlots. No solo el paisaje ha cambiado sino tam-
bién la fisonomía de los pueblos, que adaptan sus servicios a las nuevas demandas que aparecen.
El desarrollo de infraestructura y transporte necesario para absorber los incrementos en producción de granos ha sido muy importante en los últimos 15 años, fundamentalmente desde 2003 a esta parte. En la actualidad hay 145 empresas y 255 centros de acopio registrados, con una capacidad de almacenaje total a nivel país que supera los cuatro millones de toneladas, sumando silos y galpones.
Empresa
Otro de los cambios trascendentales del sector y que indefectiblemente está ligado a la innovación tecnológica es el tipo de empresa que hoy se dedica a la agricultura. Si bien hay cambios estructurales que comenzaron en los 80 y atienden a la mayor escala del productor agrícola en procura de mantener competitividad, los grandes cambios ocurren en los últimos años postcrisis, con la llegada de las empresas agrícolas argentinas.
Los datos de DIEA confirman la tendencia al descenso en el número de productores dedicados al rubro, que pasaron de 11 mil a 7,5 mil en el período considerado (-30%), pero dentro de las variantes más importantes está la del aumento de escala.
Mientras que a mediados de los 90 las empresas con más de 1.000 há representaban menos de 20% del rubro, tanto en superficie como en producción, actualmente responden a 65% del área total. La escala es parte del éxito de la nueva empresa agrícola que diversifica riesgos climáticos ubicando cultivos en distintas partes del país.
Pero el cambio va más allá del tamaño empresarial y abarca temas organizacionales. Buena parte de la agricultura se hace ahora en campos arrendados que no son parte del patrimonio de la empresa y se contratan los servicios de siembra, aplicación de agroquímicos y cosecha, entre otros. La producción se organiza en redes y surgen nuevos empresarios vinculados al rubro, que no tienen o han dejado de tener tierra. Los recursos humanos y el conocimiento aplicado son elementos claves en la empresa agrícola del presente.
Comercio
Hay que destacar que sin el surgimiento de un nuevo ciclo de fuerte demanda de productos agrícolas a nivel mundial iniciado en 2003, y que persiste hasta nuestros días, no hubiera habido tal transformación en la agricultura uruguaya.
En la base de tantos cambios y crecimiento coincide la fuerte demanda internacional con las condiciones naturales, organizacionales e institucionales que supo tener el país para atender el momento.
A nivel comercial el sector también ha tenido profundos cambios, que modificaron la lógica misma del negocio agrícola. Las ventas a futuro con referencias diarias en la Bolsa de Chicago para la soja y mecanismos de referencia en los casos del trigo y de la cebada son una herramienta fundamental que no existía pocos años atrás. El manejo del riesgo cambia y hoy el precio del producto, en los casos mencionados, es un dato conocido antes de comenzar la inversión.
A su vez, aquí también hay un cambio empresarial importante, ya que llegan al país nuevos actores vinculados a la comercialización de granos, principalmente empresas multinacionales, que en algunos casos también participan de la fase primaria.
En Rosario el valor se incrementó US$ 6 y en Chicago se pagó US$ 9 más
Los días 23 y 25 de febrero está previsto realizarse en Young (Sociedad Rural de Río Negro) y en INIA La Estanzuela (Colonia) respectivamente, los días de campo de evaluación de cultivares de verano organizados por Inase e INIA. Ambas actividades serán desarrolladas a campo y estarán supeditadas a la no ocurrencia de lluvias en los días indicados.
En la oportunidad, los asistentes podrán visitar los campos experimentales y recorrer las distintas parcelas de materiales en evaluación de maíz, sorgo (granífero, silero y forrajero), girasol, soja, mijo y moha, en compañía de los técnicos responsables de INIA e Inase.
En Rosario el valor se incrementó US$ 6 y en Chicago se pagó US$ 9 más
Por Martín Olaverry, especial para Observa
El trigo en Rosario cerró el viernes con una cotización de US$ 125 por tonelada, subió un dólar con respecto a la semana anterior. En Chicago cerró a US$ 169 la tonelada con un aumento de cinco dólares. El maíz en Rosario cotizó a US$ 112 la tonelada, mejorando su valor en dos dólares y en Chicago cerró a US$ 142 registrando una mejora de cuatro dólares.
El sorgo en Rosario se pagó a US$ 89 la tonelada manteniendo su precio y el girasol a US$ 233, con una suba de tres dólares.
La soja en Rosario cerró a US$ 250 por tonelada aumentando seis dólares; en tanto que en Chicago tuvo una cotización de US$ 347 con una suba de nueve dólares.
La bolsa de 50 kilos de arroz cáscara en Río Grande del Sur (Brasil) cotizó a US$ 16.50, perdiendo cincuenta centavos.
En cuanto a los novillos, en Buenos Aires mantuvo su valor y cerró a US$ 1,30 por kilo. En Río Grande el novillo en pie se pagó a US$ 1.38 en pie, bajó dos centavos y en San Pablo, en segunda balanza, alcanzó una cotización de US$ 2,727 por kilo, bajando cuatro centavos. En Chicago el kilo en pie se situó en US$ 1.87, con una leve suba de un centavo.
De las cotizaciones en máximos históricos para las materias primas parecen haber quedado definitivamente atrás. Salvo el oro, que siguió subiendo y se encuentra por encima de los u$s 1.000, el petróleo y particularmente los commodities agrícolas perdieron, en este año y meses que pasó, más de la mitad de lo que llegaron a valer. La responsable fue la crisis financiera internacional y el bajón no pudo ser remontado ni siquiera con la sequía que recortó fuertemente la oferta de granos, y en especial de soja, en la campaña 2008/09.
Ahora, con perspectivas de supercosechas en Estados Unidos, Brasil y la Argentina, la cotización de la oleaginosa para mediados de 2010 se estabilizó en torno a u$s 340 y u$s 350 la tonelada, luego de que el lunes se tocara el piso de los últimos seis meses, con futuros en u$s 320 por cada mil kilogramos.
Ese rango de cotizaciones internacionales es visto en la Argentina como un valor más que aceptable, que otorgará buenas ganancias a los productores, a la vez apuntalará la recaudación y de ingreso de dólares al mercado financiero.
En los últimos dos días, el repunte en las cotizaciones en Chicago, tanto en los contratos con vencimiento más cercano (noviembre cuando comenzará a estar disponible la cosecha de EE.UU) y los más alejados (la posición julio en Chicago, de referencia para los productores locales) estuvo relacionado con factores climáticos adversos en las principales áreas productoras de soja norteamericanas.
El clima frío, lluvioso y con heladas tardías puso en alerta a los principales compradores de la oleaginosa, que hasta el momento no se habían apurado a tomar posiciones en los mercados, a la espera de la sobreoferta sojera que se esperaba en el hemisferio norte. De acuerdo con las previsiones del Departamento de Agricultura estadounidense (Usda) de septiembre, EE.UU. tendría una producción récord de poroto de soja de 88,31 millones de toneladas.
Los problemas climáticos de los últimos días podrían reducir drásticamente ese guarismo, por lo que el mercado espera ansioso el nuevo informe mensual del Usda, que se conocerá mañana. Antes de las heladas y lluvias se consideraba factible una proyección en alza, cercana a 90 millones de toneladas.
En cuanto a las campañas en Brasil y Argentina recién comienzan a vislumbrarse intenciones de siembra. La estatal Compañía Nacional de Abastecimiento brasileña (Conab) informó ayer, en su primer balance del ciclo 2009/10, que prevé que se siembren casi 23 millones de hectáreas con soja, lo que arrojaría una producción final récord de 62 millones de toneladas. En Argentina, en tanto, se estima que el área sembrada podría llegar a 20 millones de hectáreas y una producción de entre 51 y 53 millones de toneladas. Todo está atado a lo que pase con el clima.
Las primeras proyecciones climáticas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para los próximos meses dan cuenta que, después de la sequía, pueden darse dificultades para los meses de llenado y maduración final de los granos gruesos. Y no se descartan inundaciones que afecten los cultivos en etapa final, como sucedió hacia marzo de 2007.
Ante esas volatilidades, Raúl Maestre, corredor de granos, recomendó a los productores "tomar posiciones para al menos comprar los insumos y asegurarse precios" (hoy en u$s 210), para parte de su producción proyectada.
Fuente cuencarural
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Soja:La disminución del temor generado por los pronósticos de heladas durante la semana próxima en EEUU presionaría a la baja los futuros de la oleaginosa. Los mercados externos adhieren a la tónica bajista en el arranque, con el precio del petróleo disminuyendo y el dólar apreciándose frente al euro, tras alcanzar la relación en el día de ayer su nivel mínimo en un año. Las cotizaciones podrían recibir algo de sustento a partir de las ventas de poroto estadounidense a China por 182 mil toneladas.
Maíz: El precio del forrajero arrancaría la jornada en baja, presionado por la disipación del temor de daños significativos sobre los cultivos que causan las menores temperaturas esperadas para la próxima semana en el cinturón maicero estadounidense. Acompañarían en la misma dirección tanto la caída del valor del crudo, mermando el interés por los biocombustibles, como la apreciación del dólar frente al euro, lo cual quita competitividad a la producción norteamericana.
Trigo: Algunas coberturas de corto plazo por parte de los fondos darían algo de sustento a los precios. Sin embargo, las ganancias se verían limitadas por los abundantes stocks de trigo que existen a nivel mundial, lo cual podría dejar las cotizaciones sin mayores variaciones. Compras de cereal estadounidense por parte de Corea del Sur, así como perspectivas de una menor producción en Inglaterra, impactarían positivamente sobre el mercado. En sentido opuesto actuarían las lluvias caídas en regiones productoras de Australia y Argentina.
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Acuerdo. Donde sí lo hubo fue en la necesidad de reformar el Estado
L. Büttenbender / A. Oyhenard
La directiva de la Asociación Rural del Uruguay se quejó ayer ante la cúpula del equipo económico de la política cambiaria que lleva adelante y de los cambios al régimen de devolución de impuestos a la exportación.
El reclamo fue hecho ayer en el marco de un almuerzo que la directiva de la gremial agropecuaria mantuvo en las instalaciones de la Expo Prado, con el ministro de Economía, Álvaro García, y los presidentes de los bancos Central y República, Mario Bergara y Fernando Calloia, respectivamente.
No obstante, los ruralistas y los funcionario coincidieron en la necesidad de negociar con todo el espectro político una reforma del Estado.
Tipo de cambio. Sin embargo, estas coincidencias no alcanzaron temas como la evolución del tipo de cambio o las modificaciones al régimen de devolución de impuestos.
En el primero de los puntos, García sostuvo que la explicación para el desempeño bajista que registra el billete verde en el mercado local hay que buscarla en que la evolución local del dólar esta acompañando a la realidad internacional.
"En este momento estamos en la relación dólar/euro más baja del año y con un precio del real en Brasil de US$ 1,82", recordó el secretario de Estado. A su juicio, "la gran pregunta es si esto no está ya reflejando una visión a mediano o largo plazo acerca de la vigencia del dólar como unidad de cuenta de transacción a nivel mundial".
De alguna manera, dijo García, el hecho de que tanto EE.UU. como Europa hayan inyectado las cantidades de dinero que inyectaron en los mercados, "implica que tanto el dólar como el euro estén sospechados de que en el futuro puedan tener este tipo de evoluciones".
Por otro lado, el dos de Economía, Andrés Masoller, dijo ayer a El País que la moneda estadounidense "está siguiendo los comportamientos internacionales". De todos modos, aseguró que Uruguay frente a sus "socios comerciales tiene buenos niveles de competitividad".
No obstante, admitió que los integrantes del equipo económico "seguimos monitoreando y de alguna forma estamos estudiando la competitividad del sector exportador que viene siendo muy buena, además de que las exportaciones vienen aumentando".
Agregó que el "dinamismo" de las ventas al exterior en los últimos meses está demostrando que Uruguay "tiene acceso a los mercados con niveles de competitividad razonables".
Lussich, por su parte, entiende que, si bien es cierto que hay una coyuntura internacional que empuja la divisa a la baja, "en lo interno hay políticas que no han ayudado como las letras de regulación monetaria o la tasa de interés que se fijó en enero pasado, que claramente hizo que el dólar bajara".
Reintegros. Por otro lado, mientras la modificación al régimen de devolución de impuestos es vista por el equipo económico como un mecanismo para ordenar las reglas de juego, desde la ARU se entiende que es una forma equivocada de ayudar a los sectores más afectados por la crisis, a la vez que envía señales poco tranquilizadoras a los inversores.
Para García, el gobierno hizo un esfuerzo grande por ordenar el terreno en muchos aspectos y el de la devolución de impuestos ha sido uno de ellos. Dijo que "las últimas acciones que se tomaron están directamente vinculadas, dentro del equilibrio de las finanzas públicas, a atender a los sectores más afectados por la crisis, y fueron absolutamente extraordinarias". Agregó que "las reglas de juego estables no quieren decir reglas de juego rígidas".
Para Lussich, en cambio, lo que preocupa de la modificación a la devolución de impuestos es la falta de previsibilidad. "Lo que pasó con el trigo es claro, ya que se sembró en determinadas condiciones y se cosechará en otras y esto genera señales equivocadas". En cuanto al objetivo buscado con estas medidas de ayudar a sectores afectados por la crisis, el presidente de ARU entiende que hay otros mecanismos para atender a las ramas en dificultades y "estos apoyos deben salir de rentas generales y no sacarle a unos para ponerle a otros".
Planteo. La ARU planteó la necesidad de modificar la reglamentación de la deducción incrementada de la compra de animales con genética. Si bien esto ya fue aprobado, en la reglamentación se le adjudica al Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA) la certificación de estos animales, cosa que el instituto no puede hacer por sus propios estatutos. El tema fue de recibo por parte del ministro García, quien se comprometió a encontrar una solución.
Por otra parte, Lussich, dijo que uno de los aspectos que más lo reconfortó del encuentro fue el total acuerdo en torno a la necesidad de llevar adelante políticas de Estado para la reforma del propio Estado.
"Ellos (los gobernantes) sostienen, y nosotros coincidimos, que requiere un trabajo conjunto de todos los partidos y claramente no es este el momento para hacerlo".
Ingresos de la dgi suben 2,3%
Impulsada por el consumo, la recaudación de la DGI tuvo un crecimiento en términos reales en agosto de 3,6% respecto del mismo mes de 2008, anunció el director General de Rentas, Nelson Hernández. Si se analiza lo sucedido entre enero y agosto, se advierte un aumento real de los ingresos de la DGI de 2,3% respecto a igual período del año anterior. El funcionario precisó que si se excluye del análisis a las empresas públicas, que han tenido un resultado deficitario en el último ejercicio debido a los comportamientos de UTE y Ancap, los guarismos de crecimiento referidos íntegramente al sector privado alcanzan a 9,6% en agosto pasado en relación a agosto de 2008 y a más de 8% en el período enero-agosto de 2009 en relación a igual lapso de 2008. El director de Rentas realizó estas afirmaciones en el marco de la inauguración del stand de la DGI en la Expo Prado.
Divisa cae pese a las mayores compras del BCU en un mes
El billete verde retrocedió por sexto día seguido ayer en el circuito cambiario local, esta vez un 0,36%, en una jornada en la que el Banco Central (BCU) efectuó las mayores compras en más de un mes.
El dólar interbancario fondo se operó al nivel más bajo desde el 14 de octubre del año pasado, $ 22,003. En este guarismo acumula una depreciación de 2,35% en el mes y de 9,64% en el año.
En tanto, el Banco República redujo cinco centésimos la cotización al público hasta $ 21,70 y $ 22,30, compra y venta respectivamente.
Agentes cambiarios explicaron que el BCU salió decidido ayer a evitar que el tipo de cambio cayera de la barrera de los $ 22, adquiriendo un total de US$ 11,90 millones.
La operativa del circuito fue de casi US$ 20 millones, al transarse US$ 17,20 millones por las pantallas de Bevsa y US$ 2,30 millones a través de los corredores de cambio.
Agregaron que los aumentos de las principales divisas del mundo frente al dólar volvieron a incidir en las expectativas de los operadores locales, que siguen mostrando una clara disposición vendedora.
En efecto, el euro alcanzó un nuevo máximo desde fines de septiembre del año pasado, al subir un 0,19% hasta los 1,4582 dólares.
Además, la libra esterlina subió 0,71% a su mayor valor en un mes, 1,6657 dólares.
Por su parte, en el mercado brasileño, el billete verde sufrió una fuerte caída de 1,27% al culminar la jornada cotizándose a 1,8105 reales, la menor cotización en un año.
Soja: Las perspectivas de una cosecha récord en Norteamérica impactan negativamente sobre el mercado de la oleaginosa. Las pérdidas se verían limitadas por la fuerte depreciación que sufre el dólar frente al euro, llegando la relación a su nivel más bajo en el año. La firmeza del precio del petróleo acompañaría en la misma dirección. También podría impactar positivamente sobre las cotizaciones la corrección al alza en la proyección de importaciones de poroto por parte de China durante el mes de septiembre, realizada por el gobierno del gigante asiático, principal actor del mercado por el lado de la demanda. Daría sustento adicional el reporte de cultivos en EEUU dado a conocer ayer por el USDA, el cual redujo la calidad general de los plantaciones en un punto porcentual respecto a la semana anterior, cuando los operadores esperaban que se mantuviera estable.
Maíz: Los pronósticos de una revisión al alza por parte del USDA de su estimación de producción de maíz para EEUU presionan la cotización del forrajero a la baja. El mercado podría recibir sustento en la debilidad del dólar frente al euro, lo cual aumenta la competitividad de la mercadería norteamericana. La suba en el valor del crudo, dando fuerza al interés por los biocombustibles, actuaría en el mismo sentido. Por su parte, el departamento de agricultura del país del norte informó que la proporción de cultivos en aquel que se mantiene en estado bueno o excelente permanece en 69%, en línea con lo esperado por los analistas.
Trigo: Las abundantes reservas que existen a nivel mundial siguen presionando a la baja la cotización del cereal. El bajo nivel que muestra el volumen de exportaciones estadounidenses acompañaría en la misma dirección. La presión que ejerce el avance de la cosecha del trigo de primavera en Norteamérica también impactaría negativamente sobre los precios. Los mismos podrían recibir algo de sustento a partir de la fuerte depreciación del dólar frente al euro que viene ocurriendo durante el transcurso de esta semana. Actuaría en sentido semejante los rumores de compra de grano proveniente del país del norte por parte de Taiwán.
Fuente: fyo.com
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Por Jorge Chouy
jchouy@seragro.com.uy
"Estamos vivos de milagro", dicen con agria ironía los mexicanos, y otro tanto podrían decir de sí mismos los peruanos (son países y sociedades que, en una visión rápida, parecen tener grandes similitudes).
Todos tienen recuerdos de haber vivido terremotos y los costeños saben de tsunamis. Viajando por la provincia de Ica, donde el sismo de hace dos años produjo una enorme destrucción, que en muchos lugares todavía se puede apreciar, escuchamos relatos dramáticos de ese episodio, al que nadie deja de temer con verdadero terror.
En apenas dos semanas que anduvimos por esas tierras hubo tantas tragedias y de tal magnitud que paran los pelos de punta. Como llovió más de lo normal hubo varios "huaycos", deslaves, aludes de barro y piedras de la montaña que arrasan con pueblos enteros que habitan en sus laderas o en los valles; un puente, en la sierra, cayó con docenas de escolares que lo iban cruzando, debido a la erosión que comió sus pilares; la narcoguerrilla emboscó y mató a 18 soldados; un camión cisterna que transportaba gas líquido y que bajaba a toda velocidad por una sinuosa carretera de montaña se llevó por delante a un ómnibus cargado de gente, explotó y se incendió, matando a todo el pasaje.
Después hubo una sublevación civil pero violenta -con decenas de muertes, en una provincia amazónica- y cayó un ómnibus por un barranco profundo, entre muchos episodios violentos que ocupan diariamente las portadas de los diarios y la televisión (algunos medios nuestros se deben morder de envidia ante tanto material informativo).
Inseguridad
Los peruanos tienen los mismos miedos que nosotros, y tal vez más acentuados. El delito y la inseguridad campean: las casas de los barrios residenciales de todas las ciudades suelen estar ocultas por muros altos rematados por cuatro alambres de púas electrificados con 400 voltios.
En las rutas y los caminos los ómnibus no levantan pasajeros porque temen ser asaltados, lo que deja sin transporte a la gente aislada o de los pueblos.
Mucha gente –y los medios se hacen eco- se queja de la ineficacia y corrupción de la policía, la justicia y demás organismos de seguridad.
Los circuitos turísticos, sin embargo, lucen seguros y controlados.
Datos económico-financieros
Como otros países latinoamericanos, pero más que todos, Perú acumula un período de varios años de fuerte crecimiento económico, que se frenó abruptamente en el último tramo del año pasado, y aunque posteriormente se estabilizó y se pronostica que será el país latinoamericano que más va a crecer en este año de crisis, todavía no termina de recuperarse.
En 2008 el PBI creció 9,8%, uno de los registros más altos del mundo.
La inflación está controlada –el rango meta es entre 1% y 3% para el año–. El tipo de cambio bajó 5,5% en estos últimos meses, lo que obligó al Banco Central a intervenir para frenar la caída. El BC bajó a 3% la tasa básica de interés de referencia (buscando estimular la actividad) y el gobierno instauró un plan de apoyo a las empresas y de inversiones públicas por U$S 3.200 millones.
Se resaltan datos de la solidez financiera: las reservas internacionales suman hoy más de U$S 31.100 millones.
Algo que para un uruguayo es curioso: la banca privada pertenece casi toda a capitales peruanos, tal como ocurre en las otras ramas de actividad –agro, industria, comercio–, sin que sea excluyente, porque también hay participación de empresas de todas partes.
Sin embargo, tal como ocurre muchas veces en nuestros países, al tiempo que los números macroeconómicos lucen bastante bien, la opinión pública se declara mayoritariamente desconforme con la marcha de la economía y tiene perspectivas negativas sobre el futuro.
Exportaciones
Las ventas al exterior aumentaron a gran ritmo en los últimos años.
El año pasado exportó por casi U$S 31.600 millones, aunque ahora bajó significativamente por la caída de algunos precios relevantes.
De todos modos, Perú cuenta con una serie de ventajas importantes, como son los acuerdos comerciales con los principales países, a través de los cuales canaliza la mayor parte de sus exportaciones: tiene un TLC con EEUU que ya está operativo y otro con China, que va abriendo paulatinamente las barreras a los distintos productos.
Y otro Tratado pronto para firmar, en octubre, con Corea, así como un acuerdo con la Unión Europea que le permite ingresar sin aranceles con una serie de rubros, algunos competitivos con los nuestros, como los cítricos. También con Japón tiene avanzadas gestiones con vistas a concretar un TLC.
Los principales rubros de exportación provienen de la minería, que en 2008 aportó U$S 18.400 millones, 58% del total. El cobre encabezó la lista con U$S 7.700 millones y le siguió el oro, con U$S 5.600 millones. Continúan con importantes montos algunos metales, como el plomo, el hierro y otros. Este año, por la crisis mundial, el cobre bajó de precio, pero el oro aumentó.
Las exportaciones de petróleo y gas aportaron U$S 2.600 millones.
La pesca exportó por U$S 1.800 mi-llones y la industria textil por U$S 2.100 millones.
Las agroexportaciones sumaron una cifra más que significativa: U$S 2.700 millones (un aumento de 25% respecto al año anterior) y prácticamente triplicaron la recaudación del rubro de una década atrás.
Turismo
El turismo aporta entre U$S 2.000 y U$S 3.000 millones anuales (según la fuente y cómo se calcule), por la visita de algo menos de dos millones de personas. Uruguay recibe un número similar de visitantes, pero recauda U$S 1.000 millones.
El país tiene una importante infraestructura turística y forma recursos humanos de calidad. Faltan, sin embargo, elementos claves, como ferrocarriles y aeropuertos (en Nasca, por ejemplo).
Las universidades y diversos institutos forman a los guías turísticos en carreras de cinco y tres años respectivamente, quienes aportan profesionalidad y conocimientos imprescindibles para apreciar cabalmente tantas maravillas naturales e históricas.
Colores y sabores
Para cerrar esta serie dejé lo mejor para el final: la mágica gastronomía peruana. Es espectacular la variedad y exquisitez de las frutas y hortalizas que llenan de colores las ferias y los mercados.
Frutas de sabores y perfumes deliciosos, algunas totalmente desconocidas para nosotros. Las hay tropicales, del desierto, de la montaña; muchas de nombres exóticos, sonoros y sugerentes: chirimoyas, papayas, mangos, paltas, lúcumas, tunas, bananas de todo tipo, pacay, guanábanas, sanki, granadas, pepino fruta y otras.
Además de las de clima templado: man-zanas, duraznos, cítricos (tienen un limoncito serrano muy ácido, parecido al limoncito de la caipirinha, con el que cocinan el pescado en el ceviche; y un híbrido, el tangelo, que se usa para jugo), uvas de mesa, o para vino, o para elaborar pisco.
En realidad, la fruta es apenas una parte de la inmensa oferta de excelentes productos alimenticios que consumen los peruanos: la diversidad de la geografía, de suelos y de climas, aporta una variedad infinita de productos que llegan diariamente a los principales mercados consumidores.
Pero, por sobre todo, lo más importante es la fusión del caleidoscopio étnico y cultural de sus diversas poblaciones. Esa conjunción ha dado sustento a una gastronomía original, que hoy recoge un reconocimiento universal, al nivel de la francesa o la china.
La cocina tradicional prehispánica se suma a las influencias europeas, las de la gran colonia asiática –china y japonesa– que hace más de un siglo está radicada en el país, y a la de la numerosa población de origen africano, para confluir en una síntesis formidable en todas sus expresiones.
La persona más popular de Perú hoy no es el presidente Alan García ni el futbolista Pizarro sino Gastón Acurio, un chef y empresario gastronómico que ha rescatado y refinado la cocina tradicional para llevarla a un sitial de privilegio.
Comidas del mar, de la montaña, de la selva, combinaciones de especias y hortalizas, de carnes y frutas, salsas y elaboraciones de aromas y sabores peculiares, todo tiene un toque de originalidad que trasunta una cultura y una historia profunda detrás de cada plato.
Algunas son exquisitas para los paladares uruguayos; otras son más difíciles: el ceviche (o cebiche: pescado crudo cocido con limón) es formidable; el cuy (roedor parecido al apereá) al horno, presentado entero, con cabeza y patitas en un plato, requiere algo más de coraje para apreciar sus virtudes.
Los peruanos consumen 65.000.000 de cuyes al año, que equivalen a unas 116.000 toneladas de carne. Por supuesto que tam-bién integran los menúes las carnes de llama y de alpaca, preparadas de mil maneras di-ferentes.
Comidas sabrosas de nombres chispeantes: chifa (comida china peruanizada), tacu-
tacu (refrito de arroz y frijoles recalentado), anticuchos (brochettes de corazón de res, cocina de los esclavos negros, hoy adoptada masivamente), picarones, tamales, distintas preparaciones de papas de diferentes formas y colores (a la huancaína o en la causa, entre muchas otras).
Las tradiciones y peculiaridades locales tienen gran importancia: la pachamanca, por ejemplo, que suma carnes de res, de cerdo y de ave envueltas en chala de maíz, más todas las verduras del lugar puestas en capas y cubiertas de hojas de banano, que se cocinan con piedras calientes en un pozo abierto en la tierra del desierto; el ceviche de pescado y de mariscos de la costa; en todos lados, la papa, el camote (boniato) y otros tubérculos, el maíz dulce de granos enormes, los picantes ajíes rocoto, la yuca, las habas, los pallares y demás frijoles, con salsas y preparaciones extrañas y originales.
En los hogares, en vez de refrescos cola y similares, se beben preparaciones caseras como la dulce chicha de maíz morado, o la "cebada" elaborada con cebada coci-
da, granos de lino (linaza) endulzados con vainilla y miel.
En las calles, vendedores ambulantes con carretillas de madera ofrecen "emolientes": gustosas bebidas más o menos medicinales que se beben preferentemente calientes, infusiones de boldo, alfalfa, uña de gato, linaza, cola de caballo, cebada y muchas otras desconocidas, perfumadas con limón, miel y canela.
Por Juan E. Díaz | Ingeniero Agrónomo
Mejoramiento Genético de Cebada INIA La Estanzuela
jdiaz@inia.org.uy
A comienzos de la década pasada se crea la Mesa Nacional de Entidades de Cebada Cervecera (MNECC) con la intención de nuclear a las instituciones públicas de investigación y a las empresas malteras.
Desde entonces el mejoramiento genético para obtener mejores variedades ha sido una clara prioridad para la MNECC. El INIA también apostó fuerte, destinando recursos humanos e infraestructura a su programa de mejoramiento.
Estos esfuerzos se traducen hoy en logros concretos y en oportunidades para el futuro cercano.
En 2003 se introduce al área comercial la primera variedad de cebada cervecera del INIA producto de una cruza local: INIA Ceibo (CLE 202). Un ciclo largo-intermedio, con buen comportamiento a mancha en red y escaldadura, y alta respuesta a fotoperíodo. La respuesta al largo del día le da plasticidad en su adaptación a la fecha de siembra, funcionando con gran éxito en siembras de fines de mayo y soportando razonablemente bien las siembras de julio.
Desde su lanzamiento, INIA Ceibo ha sido la variedad más sembrada. Ocupa, en promedio, 22% del área de siembra.
En 2007 ingresó al área comercial INIA Arrayán (CLE 233), otro ciclo largo-intermedio de alto potencial de rendimiento, cuya principal ventaja con respecto a INIA Ceibo es su mejor tamaño de grano. INIA Arrayán fue la segunda variedad más sembrada en 2008 y para esta zafra se estima que el área acumulada de estas dos variedades se aproximará a 47% de la superficie total de cebada.
En 2009 Maltería Uruguay probará a escala industrial la nueva variedad INIA Guaviyú (CLE 240), un ciclo corto con destacado comportamiento a manchas foliares que podría tener un lugar en la zona Norte del área de producción.
Si bien en Uruguay se siembran menos de 200 mil hectáreas de cebada, las particularidades de nuestra zona de producción y el amplio rango de fechas de siembra obligan a considerar más de un tipo o modelo de planta.
Las variedades semienanas de ciclo largo ocupan un lugar central en el área de siembra, que es complementado por las variedades de ciclo corto, de excelente tamaño de grano y tolerantes a los déficits hídricos y a las altas temperaturas que suelen registrarse en el Norte o en siembras tardías.
En estos últimos años el Programa de Mejoramiento Genético estructuró su red regional de ensayos en condiciones de siembra directa ubicando las áreas experimentales en campos de productores de diferentes zonas del área de producción. Con el propósito de acortar el tiempo requerido para producir una nueva variedad, se consolidó un sistema de mejoramiento genético acelerado, que comprende dos siembras por año, una en la época normal y otra en verano.
El aumento de la velocidad se complementará con una mayor eficiencia de selección, asistida por herramientas de genética molecular que serán implementadas en un nuevo laboratorio, dirigido por un técnico recientemente contratado para desarrollar aplicaciones biotecnológicas para los programas de mejoramiento de trigo y cebada del INIA.
Cebadas malteras de alta calidad y excelente rendimiento
El futuro del cultivo depende en gran medida de que dispongamos de nuevas variedades de muy alta calidad maltera y excelente rendimiento de grano.
Para ello hemos procurado introducir la mejor genética de los principales programas de mejoramiento del mundo y la hemos combinado con nuestro germoplasma de alto rendimiento y destacada sanidad.
Las progenies se evalúan en múltiples ambientes y, con el apoyo del LATU y de las industrias, se analiza la calidad maltera de las mejores líneas.
Cebadas de grano negro para alimentación animal
Concientes del papel que la cebada cumple en los nuevos sistemas de producción fuertemente agrícolas, y buscando fortalecer la complementariedad de la agricultura con la ganadería, el programa de mejoramiento genético está desarrollando variedades de cebada de grano negro destinadas específicamente a la alimentación animal.
Esta línea de trabajo busca combinar muy altos rendimientos, excelente sanidad y altos contenidos de proteína en grano. Los primeros productos de este programa ingresarán a la evaluación oficial en 2011.
Por Peter Drever | Ingeniero Agrónomo
pdrever@netgate.com.uy
El riego en Uruguay, debido a la falta de cultura sobre esta tecnología, se convierte en un tabú para aquellos que quieren encararlo y no saben por dónde empezar.
Actualmente se tiene conciencia de la importancia del riego, pero debido a muchas malas experiencias ha adquirido la fama de ser caro y complicado.
Bueno, no es lo uno ni lo otro.
Se trata de una práctica sencilla y barata, y -para la persona que aprende a dominarla- se convierte en una actividad amena y relajante, llegando a generar pasiones.
Aunque esto parezca exagerado para algunos, basta con el simple ejemplo de regar las plantas y el césped de nuestro jardín y recordar ese momento.
¿Qué regar? ¿Cuánto regar? ¿Con qué regar? ¿Cuánto gastar en riego?
Obviamente, todo esto depende de qué cultivo vamos a regar y qué esperamos de él.
No es lo mismo regar un cultivo de arroz que un sorgo para silo.
Los dos tienen necesidades de agua muy distintas y, por lo tanto, requieren de inversiones e infraestructura muy diferentes.
Qué regar
Tener claro qué se va a regar y qué se pretende obtener del riego, aunque parezca raro, es muchas veces difícil de discernir, pero es fundamental tenerlo claro al momento de encarar una inversión en riego.
Una vez definido esto, hay que determinar qué área o áreas de diferentes cultivos vamos a regar. Generalmente, en una empresa agrícola-ganadera se hacen cultivos extensivos para la comercialización de grano seco, y otros intensivos y de menores áreas para grano húmedo o materia verde para ensilar.
Este menú de cultivos puede conducir a confusiones al momento de analizar qué regar y con qué regar.
Un aspecto muy importante a tomar en cuenta –y que se pasa por alto– es evaluar todas las variables que pueden influir en el potencial de éxito de cada experiencia o aventura de riego donde nos vamos a involucrar.
Esto trasciende a lo meramente técnico y económico-financiero, y se mete en lo personal y analiza la calidad y la disposición de los recursos humanos de los cuales va a depender el proyecto.
De nada sirve que el empresario tenga recursos económico-financieros si no está dispuesto a integrar al proyecto a quienes se comprometan a llevarlo a cabo.
Se re-quiere tener garra, constancia y no dejarse amedrentar por algún traspié.
Ejemplo: es clásico y normal que la primera y la segunda zafra de riego aparentan ser un caos, y de ahí devienen frustraciones y calenturas que hacen fracasar y abandonar el proyecto.
Pero eso es sólo una etapa más del proyecto.
Cada proyecto de riego es una máquina nueva y tenemos que aprender cómo funciona, para después hacerla funcionar bien.
En otras palabras, tenemos que desarrollar nuestra propia tecnología en nuestra propia casa y para esa máquina en especial.
Cuánto regar
Al riego en Uruguay se le llama "riego complementario a las lluvias" porque complementa los faltantes de agua en momentos de déficit, debido a la mala distribución de las lluvias.
Es muy importante tener claro este concepto, porque es determinante de casi todos los elementos del análisis del proyecto.
Independientemente del cultivo que vayamos a regar, saber que contamos con lluvias durante el período de riego acota la dosis de agua para el cálculo.
Tema nada menor, porque es el que dimensiona la máquina de riego y, por ende, las inversiones.
Si el propósito del proyecto de riego es paliar una seca, se presentan muchas alternativas y su evaluación depende del cultivo, pero básicamente del tipo de explotación agropecuaria que se analice.
Aquí es donde se terminan muchos proyectos de riego, por hacer mal esa eva-luación.
Es común encontrarse con ganaderos que, al querer asegurar la comida de sus animales preparándose para una seca, piensen que tienen que regar el 100% del área de pasturas mejoradas.
Pero, como eso cuesta un dineral, abandona la idea.
Ese razonamiento no es correcto, máxime cuando los recursos económico-financieros son limitados, y siempre lo son.
Lo razonable sería hacer unas cuentas y de-terminar qué volumen total de materia seca almacenada en silos se requeriría para man-tener alimentado el ganado en una situación de seca prolongada.
Si hacemos esas cuentas, considerando rendimientos de cultivos bajo riego, nos sor-prenderá ver cómo cae el área a regar, y ahí empiezan a cerrar los números y se via-biliza el proyecto.
Ejemplo: un predio de 800 há donde hay 1.000 vacunos y se tienen 500 há de pasturas mejoradas, 100 há de cultivos y 200 há de campo natural. Los 1.000 vacunos comen aproximadamente 20 kg/día de silo.
Es esperable que una há de sorgo forrajero regado rinda aproximadamente 40.000 kg/há.
Si vamos a racionar durante 90 días, necesitaremos: 90 (días) x 20 (kg/día) x 1.000 (vacunos) = 1.800.000 kg, dividido 40.000 (kg/há) = 45 há.
Vale decir que con menos del 10% del área de pasturas mejoradas, o con sólo el 5% regado del área total del predio, ¡¡alcanza para alimentar a todo el ganado en una hipótesis de seca prolongada de 90 días!!
Algo parecido sucede con los empresarios agrícolas.
Cuando se deciden a encarar el tema riego, tienden a evaluar y hacer números en función del 100% del área cultivada existente, como si fueran a pasar del secano al regadío como algo natural.
Pues mal, conceptualmente y en la práctica.
Un cultivo regado es un cultivo diferente, con su paquete tecnológico diferente.
Ningún agricultor prudente se pasa de un cultivo conocido a uno desconocido en el 100% del área en uso.
Primero experimenta un año en un área pequeña y luego va aumentando, a medida que va aprendiendo y desarrollando su propia tecnología.
Bueno, pasarse de secano a regadío es exactamente igual.
Son cultivos diferentes; por tal razón hay que aprender de a poquito y con poquito.
Es aconsejable comenzar la experiencia de riego con un máximo del 10% del área cultivada, con inversiones que no nos hipotequen y con sistemas de riego no tan eficientes, pero que nos aseguren retorno.
Distinto es el caso de empresas agropecuarias con tradición de riego (arroceras, ca-ña de azúcar, fruticultores, horticultores), que tienen clarísimo los beneficios del riego y quieren acceder a él.
Aquí la decisión del área de riego pasa simplemente por disponer de los recursos económico-financieros para saber en qué por-centaje del área se va a instalar riego o por dimensionar el área a cultivar en función de la disponibilidad de riego.
Con qué regar
Una vez definido qué regar y cuánto regar, debemos cuantificar los caudales de riego y los volúmenes totales de agua requeridos.
Aquí se produce una segunda sorpresa para los que no están familiarizados con el riego.
Los volúmenes requeridos son extremadamente mayores a los usados en ganadería.
Ejemplo: una vaca toma aproximadamente de 10 a 15 l/día y, si tenemos una dotación de 1 vaca por há, los requerimientos serán de 10 a 15 l/día/há.
Pero en agricultura las necesidades son de 30.000 a 150.000 l/día/há.
Estas dosis no se arreglan con "aquel tajamar de ese bajo que nunca se seca", ni con "ese pozo de brocal que nunca se seca".
La fuente de agua para riego es el tema donde el país y sus gobernantes deben concentrarse.
No es un tema fácil desde el punto de vista socioeconómico, pero sí es fácil desde las posibilidades topográficas y pluviométricas que ofrece Uruguay.
Las características topográficas y de suelos con altos contenidos de arcilla y el régi-
men pluviométrico –con lluvias intensas– hacen escurrir las aguas por sobre la superficie del terreno y correr pendiente abajo.
Sólo alcanza con hacer un ataje (tajamar, azud, depósito) en un punto bajo y allí se almacenará toda el agua que necesitemos.
Luego, con bombeo, o si tenemos la suerte de que el área de riego esté a un nivel por debajo del depósito de agua, conduciremos el agua, por gravedad, hasta el cultivo.
Agua en el subsuelo existe en casi todo el territorio, pero no es fácil ubicarla y el caudal que se encuentra generalmente no da como para el riego directo.
Pero bombeando 24 horas por día y almacenando el agua en un depósito se logran caudales de riego.
Agua para regar existe, sólo hay que estudiar el tema en cada situación y analizar bien las necesidades de los cultivos y sus áreas, para ver cuánto necesitamos almacenar.
Una vez que se tiene este dato, para el caso de represas, hay que estudiar la reposición en función del área de cuenca de captación, las lluvias, el escurrimiento y el volumen de embalse.
Pero insistimos en que el tema de fuentes de agua para riego es de vital importancia y debe ser estudiado, apoyado, fomentado y financiado en casos especiales por el Estado.
Creemos que las obras no deben ser ejecutadas por el Estado, pero éste debe colaborar y apoyar a los empresarios agropecuarios para llevarlas a cabo, desde el punto de vista técnico, jurídico y fiscal, descontando todas las inversiones realizadas de los impuestos del predio.
Los precios dejaron de tener un componente especulativo, según aseguró el consultor agrícola Marcos Carrera
Por Martín Olaverry, especial para Observa
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA según sus siglas en inglés) dio a conocer un informe sobre la situación de los cultivos en ese país y la previsión de stocks a nivel mundial. Según los datos, los precios de los granos que produce Uruguay mejorarán generando mejores condiciones para los agricultores locales.
El consultor agrícola Marcos Carrera dijo que “la única lectura que cabe es positiva para la recuperación de los precios y para Uruguay como productor de granos. El último informe lo único que marca es disminuciones en el aprovisionamiento de los principales granos de interés económico”.
El informe prevé que la cosecha de oleaginosas 2009/10 a nivel mundial 421,4 millones de toneladas, lo que representa una disminución de acuerdo a las previsiones pero un aumento de 25 millones de toneladas con respecto a la cosecha anterior. USDA prevé una disminución sensible en los stocks iniciales y finales.
En cuanto al trigo, prevé que la cosecha mundial será 1.6 millones de toneladas inferior a la campaña anterior. La producción de semilla de girasol caerá 1 millón de toneladas, hasta los 31,76 millones de toneladas, principalmente a raíz de la baja en la producción en Rusia, Ucrania y la Unión Europea.
USDA también informó que el área de siembra de soja en Estados Unidos está por debajo del 92% promedio de los últimos cinco años mientras que el 66% de los cultivos se encuentra en estado bueno/excelente, contra el 56% vigente el año pasado.
“El trigo baja la producción y no logra ser contrarrestado por la corrección que se hace al alza de los stock iniciales mientras que el aprovisionamiento completo baja en forma significativa. En granos forrajeros la provisión baja 8 millones de toneladas y el principal responsable es la disminución de la producción de maíz en Estados Unidos”, detalló Carrera.
Asimismo consideró que la suba de los precios que se está registrando tiene sustento y no parece ser explicada por la especulación como ocurría hace un año, situación que luego derivó en un desplome generalizado de los valores. “Vemos que enseguida de la crisis los precios se movían en el entorno de US$ 50 a 60 por semana para un valor de la soja de US$ 250 a 300. Hoy la soja está por encima de los US$ 450 y las oscilaciones no superan los US$ 10 o 15. “Proporcionalmente la volatilidad de los precios disminuyó sensiblemente”, indicó.
Informacion tomada del observador
Las plantaciones que por hectárea superen los 1.600 kilos son rentables
Por Martín Olaverry, especial para Observa
Este año se duplicó el área de siembra de 30.000 a 60.000 hectáreas. El cultivo de girasol en esta zafra presentará rendimientos muy dispares. El Ing. Guillermo Scremini, de la empresa Agroterra, indicó que en la zona de Río Negro y Paysandú se debe obtener un promedio de rinde de 1.600 kilos por hectárea para lograr rentabilidad.
Explicó que al momento de la implantación recibió muy poca agua y en forma
muy dispar, y eso ha llevado a que actualmente cuando se realiza la trilla
se obtengan de 500 a 2.300 kilos por hectárea dependiendo de la zona.
“Todo lo que esté por debajo del promedio quedará en rojo”, afirmó. En cuanto al precio dijo que por el momento es bueno ya que ronda los 300 dólares pero también es incierto. “Hay algunos operadores que dicen que tiene que valer 350, pero es un cultivo muy complicado”, dijo. Por otra parte, las bonificaciones que la industria paga por niveles de aceite es muy importante y eleva sensiblemente el precio obtenido por tonelada.
De todas formas, dado su bajo costo a la hora de cultivarlo sigue siendo atractivo para los productores. Además, el año pasado fue excepcional en materia de rendimiento y precio y eso llegó a que este año muchos productores, fundamentalmente argentinos, tomaran la decisión de cultivarlo. La consecuencia fue duplicar el área de siembra de girasol de 30.000 a 60.000 hectáreas.
Por otra parte, Scremini dijo que en la zona de Young la seca casi no se hizo sentir durante los meses del verano y ahora, con toda el agua caída en las últimas semanas, a diferencia de lo que ocurre en el resto del país, existen complicaciones con las plantaciones de avena que se han visto retrasadas con el exceso hídrico. “Es increíble y lamentable, dado lo que ocurre en todo el país. Pero es así y nos está complicando”, dijo.